17 de julio de 2013

Entrada 1

once meses de reflexionar colgado bocabajo en mi ataúd, basta con asomar un poco el ojo para ver lo poco que cambian las cosas: llega el verano, la lozana juventud enseña sus carnes prietas, el personal sestea con el soniquete del Tour de Francia y los sanfermines, la decrépita senectud enseña sus carnes flácidas, los macabros pelotudos que nos gobiernan siguen descojonándose de nosotros y los privilegiados que pueden salen por patas de esta pocilga que tenemos por país. Lo de siempre, vaya. Por suerte, Balterius '98 se mantiene firme, incólume

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